Saludo del Rector en el Octogésimo Sexto Aniversario de la Fundación del Colegio

 

A toda la comunidad escolar del Instituto Victoria, un saludo cordial.

Estamos finalizando el mes de Agosto, mes importante en la vida de esta comunidad escolar, estamos  celebrando ocho décadas. Esta historia se inicia cuando  los religiosos mercedarios fundaron el Colegio, para el servicio de la comunidad de victorense.

            Agosto es un mes importante en la vida de la Orden de la merced, porque celebra el don de la vida,con San Ramos Nonato, Patrono de las madres gestantes y patrono de la Comunidad Mercedaria de Victoria.

            La orden de la Merced, como obra de Dios, es acompañada y protegida por María de la Merced en todos los momento de su larga historia, especialmente en las de crisis y las de dolor, de tantos hombre y mujeres que sufren cautividad y persecución.

            El mercedario, bajo la advocación de la merced, vive el signo de la misericordia, acogiendo a todos los que sufren persecución y cautividad por su fe, especialmente en la historia reciento, como es el caso del pueblo sirio.

            Al celebrar este nuevo cumpleaños, no podemos olvidarnos de todos los hermanos y hermanas que sufren. Que en la alegría de las competencias y las diferentes actividades programadas no puede estar ausente el dolor del cautivo y del que sufre necesidades.

            Es una satisfacción saber, que durante estos días de fiesta y competencia no estuvo ausente la preocupación por el que necesita. Me refiero a las visitas que  alumnos de la pastoral junto a su profesor asesor, concurrieron al hogar de ancianos a  compartir con los adultos mayores; de la misma forma lo hicieron las reinas y los reyes de la pre básica.

            Cumplir  ochenta y seis años, en la vida de una persona es algo importante porque es la expresión de la acumulación  de experiencia, de conocimientos y de madurez. Recuerdo cuando los hermanos africanos se referían a sus mayores como sus bibliotecas, donde podían recurrir permanentemente a consultar para aprender y dejarse empapar por sus conocimientos y experiencia de vida.

            El caminar de estos 86 años del Colegio Instituto, es también sinónimo de experiencia y madurez en el servicio a Dios, a través de la entrega de la Fe y los valores cristianos y fundado en la espiritualidad mercedaria.

Agradezco todo el trabajo realizado o por nuestros religiosos que hicieron posible el nacimiento y el desarrollo de nuestra obra Redentora. Agradecer a cada uno de los trabajadores de la educación, que son: los profesores y los asistentes, por su abnegada entrega, dando todo y muchas veces sacrificando sus horas de descanso y de convivencia familiar, por el colegio por sus alumnos, en diferentes actividades que son parte de la formación y desarrollo de los estudiantes.

            Quiero decir a todos los  que formamos este obra de Dios al servicio de la educación, feliz aniversario.